En el siguiente artículo,
se muestra una investigación llevada a cabo en la Universidad de Washington,
cuyos resultados indican que existen algunas evidencias sobre las
consecuencias del trabajo en turnos nocturnos y del jet-lag (vuelos
transmeridionales crónicos) encontrándose que suelen producir un
desalineamiento de los ritmos circadianos conocido como desincronización
interna. Este desalineamiento podría
generar mayor riesgo de enfermedad cardiovascular, de acuerdo a los estudios
realizados en laboratorio con ratas de experimento.
A continuación, le presentamos el artículo en
referencia
DESINCRONIZACIÓN
CIRCADIANA COMO POSIBLE CAUSA DE ENFERMEDAD CARDIOVASCULAR
Horacio de la Iglesia
Department of Biology, University of Washington, Seattle, EEUU
EL SISTEMA CIRCADIANO DE MAMÍFEROS
Los ritmos
circadianos son oscilaciones fisiológicas y comportamentales de períodos
cercanos a 24 hrs. que se encuentran sincronizadas con el día solar. La
persistencia de estos ritmos en condiciones constantes de laboratorio se
interpreta como evidencia de la existencia de un mecanismo endógeno automantenido
que genera estos ritmos, es decir un reloj biológico. Todo sistema
circadiano consta de uno o más osciladores o relojes circadianos, vías de
entrada que transmiten información acerca del ciclo ambiental que sincroniza a
estos osciladores y vías de salida por las que los osciladores transmiten su
información temporal al resto del organismo y que permiten la expresión de los
ritmos fisiológicos y comportamentales. En mamíferos, el reloj
circadiano maestro se encuentra en el núcleo supraquiasmático (NSQ) del
hipotálamo, el cual es sincronizado al ciclo de luz/oscuridad mediante
proyecciones aferentes de la retina.
EL DESALINEAMIENTO CIRCADIANO TIENE CONSECUENCIAS PATOLÓGICAS
La desorganización
del sistema circadiano está asociada con patologías diversas. En humanos,
estudios de poblaciones expuestas a cambios en el ciclo de luz oscuridad (LD)
indican que estos sujetos no sólo experimentan síntomas agudos de malestar, en
particular en los períodos de actividad nocturna, sino también síntomas
crónicos que se manifiestan en forma de enfermedades a largo plazo . Este es claramente el caso en trabajadores
expuestos a vuelos transmeridianos repetitivos, como pilotos y azafatas, así
como trabajadores en turnos. Entre las enfermedades que están claramente
asociadas con este tipo de trabajos, y más específicamente con trabajo en
turnos nocturnos, se encuentran enfermedades gastrointestinales, específicamente
úlceras, y enfermedades cardiovasculares incluyendo infarto de miocardio y
enfermedad coronaria. Otras enfermedades que podrían estar positivamente
asociadas con trabajos nocturnos incluyen cáncer, enfermedades metabólicas,
incluyendo diabetes, y embarazos con resultados desfavorables.
Si bien está
claro que el trabajo que involucra exposición a ciclos de Luz - oscuridad (LO)
inusuales está asociado con una mayor susceptibilidad a la enfermedad, aun se
desconoce si las disrupciones del sistema circadiano representan la causa
principal de este incremento en morbilidad. Parte del problema con los estudios
poblacionales en humanos es que los trabajos en turnos nocturnos o la
exposición a viajes transmeridionales en forma crónica están asociados con
desarreglos fisiológicos que no están directamente relacionados con el sistema
circadiano, tales como las alteraciones de la dieta o la exposición a la
altura. En humanos es prácticamente imposible aislar los distintos efectos
fisiológicos que resultan de las alteraciones del ciclo de LO. Muchas de las
preguntas asociadas con la etiología de las enfermedades bajo estas condiciones
podrían ser abordadas con modelos animales de laboratorio. Sin embargo, hasta
el momento no se han desarrollado modelos animales que simulen fehacientemente
las alteraciones del sistema circadiano. Recientemente Davidson y colaboradores
demostraron que ratones expuestos a a variaciones del ciclo de LO que simulan
vuelos transmeridianos (o "jet-lag") crónicos que implican avances en
la fase de los ritmos circadianos presentan mayor mortalidad que ratones
expuestos a jet-lag crónicos que implican retrasos de fase o ratones control
expuestos a un ciclo de LO inalterado. Este modelo presenta gran
potencial para el estudio de las posibles causas de enfermedad asociada con
jet-lag crónico.
En un estudio
reciente se analizó el efecto de ciclos de LO diferentes de 24 h en ratones.
Los autores demostraron que animales expuestos a un ciclo de LO de 20 h (10
h-L: 10 h-O) muestran, comparados con animales expuestos a ciclos de 24 h,
mayor riesgo de enfermedad cardiovascular cuando se induce hipertrofia cardíaca
mediante constricción aórtica transversal. Los factores de riesgo incluyen una
reducción del espesor de las paredes de los vasos sanguíneos y una reducción
del área en corte transversal de los miocitos. Los autores también demostraron
que estos factores de riesgo pueden revertirse si los animales son expuestos a
ciclos de 24 hrs. Este estudio demuestra claramente que la disrupción
del sistema circadiano, inducida por ciclos de LO a los que los animales no
pueden sincronizar, causa trastornos cardiovasculares.
Una de las
consecuencias del trabajo en turnos nocturnos y del jet-lag es que ambos suelen
producir un desalineamiento de los ritmos circadianos conocido como desincronización
interna. Esta disrupción del sistema circadiano implica que la relación de
fases normal que existe entre distintos ritmos dentro de un organismo se altera
cuando el sistema circadiano es desafiado por ciclos de LO inusuales. En
nuestro laboratorio hemos desarrollado un modelo de desincronización interna en
la rata que simula muy fehacientememente el estado fisiológico circadiano de
humanos bajo desincronización circadiana. Mientras los animales expuestos a un
ciclo de LO de 24 h pueden sincronizar mostrando actividad locomotora durante
la fase de oscuridad, animales expuestos a un ciclo artificialmente corto (22
h) presentan dos ritmos de actividad dentro del mismo organismo. Uno de ellos
se encuentra sincronizado al ciclo de LO y el otro muestra un período de
aproximadamente 25 h y es independiente del ciclo de LO. Un aspecto
interesante de este modelo es que la expresión de los genes reloj, esenciales
para la manutención de los ritmos circadianos, dentro de distintas regiones del
NSQ está asociada con los distintos ritmos de actividad. De este modo, la
expresión de los genes Per1 y Bmal1 dentro de la región ventral
del núcleo está asociada con el ritmo que presenta un período de 22 h y la
expresión de estos genes dentro del NSQ dorsal está asociada con el ritmo con
período de aproximadamente 25 h.
En este momento
nuestro laboratorio se encuentra investigando las consecuencias patológicas de
la desincronización en la rata desincronizada. Las alteraciones en la
regulación del sueño y el control de la temperatura en este animal predicen que
estados patológicos similares a aquellos observados en humanos expuestos a
desincronización en forma crónica estarán presentes in estos animales. Entre
los efectos que hemos detectado hasta el momento se encuentras síntomas de
depresión y ansiedad; actualmente estamos determinando histológicamente si el
sistema cardiovascular y renal se encuentran comprometidos.
ARTICULO
EXTRAIDO DE: http://www.fac.org.ar/qcvc/llave/c110e/iglesiah.php